Soluciones urgentes a los problemas de movilidad

Rafael Sánchez Acera

Soluciones urgentes a los problemas de movilidad

Soluciones urgentes a los problemas de movilidad

Son reivindicaciones históricas de Alcobendas, pero nunca nos cansaremos de seguir pidiendo a las administraciones competentes que solucionen los graves problemas de movilidad que padecemos. No es de recibo que, en la segunda década del siglo XXI, sigamos con las mismas reclamaciones que en el siglo pasado.

Y, como decía aquella serie de televisión de los ochenta, los problemas crecen. Cuando se emitía esta comedia sobre adolescentes, nuestros mayores ya salieron a la calle a pedir que se habilitara un carril bus en la A-1 y nuestros mayores políticos ya reclamaban en los despachos de ministerios y consejerías regionales que los traslados de cientos de personas de Alcobendas que iban a trabajar a Madrid pudieran ser más rápidos. Años después, los flujos de tráfico se duplicaron y, gracias al desarrollo empresarial de la ciudad, los automóviles salen y entran en ambas direcciones en las horas punta del día.

El problema se agrava y necesitamos soluciones de manera urgente. Hace unos días, nos reunimos con el consejero de Transporte de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, para resolver uno de los grandes retos de la ciudad: la movilidad.

Para el Gobierno Municipal que presido es una prioridad que el problema de los atascos permanentes quede resuelto en esta legislatura. La Consejería de Transportes ha tomado nota de esta reivindicación municipal, a la que urge dar una respuesta, y esperamos que se establezcan los mecanismos necesarios y suficientes para mejorar la circulación por la A1.

Por el momento, seguiremos buscando diálogo y consenso institucional, con esta y otras administraciones, como con el Ministerio Fomento con el que ya hemos solicitado la pertinente reunión.

Hay que mejorar los transportes públicos de los que ahora disponemos y construir aparcamientos disuasorios con más capacidad para que los usuarios se animen a tomar el tren de cercanías o el metro para desplazarse a sus centros de trabajo.

Y no es sólo una cuestión de movilidad, también hay que pensar con criterios de sostenibilidad. Un transporte público más rápido y eficaz y el carril con alta ocupación mitigarían la contaminación que ahora provocan los 100.000 vehículos que acceden a diario a la ciudad.

Esperemos que, de una vez por todas, Alcobendas reciba el trato que se merece y las administraciones competentes soluciones estas reivindicaciones históricas de nuestro municipio.